EXPERIENCIA

La educación al aire libre se presenta actualmente como una propuesta que incentiva a la formación valórica y afectiva. Favorece el compañerismo, el esfuerzo, la amistad y el amor y respeto por la naturaleza, a través del ejemplo directo y vivencial. Esta innovadora estrategia educativa facilita el desarrollo de diversas competencias para la formación integral de las personas.

De qué se trata

No es un simple viaje, es una experiencia de vida.

CUIDADO Y RESPETO

Nuestras actividades se basan en el compromiso, la preservación del medio ambiente, y en crear conciencia propia mediante la interacción contínua con la naturaleza.

TRABAJO EN EQUIPO

Deberán aprender a trabajar en equipo y a sortear desafíos desconocidos, ambas tareas los ayudarán a desarrollar su capacidad de liderazgo.

VÍNCULOS QUE DEJAN HUELLA

La revalidación del respeto mútuo, la confianza y un fuerte vínculo entre los chicos y los instructores responsables son importantes pilares para obtener una exitosa experiencia educativa.

CON LOS PIES EN LA TIERRA

En nuestras expediciones promovemos una actitud de “pies en la tierra” donde los aventureros puedan deshacerse de las presiones que enfrentan en su cotidianidad.

¿Por qué una educación al aire libre?

Una propuesta innovadora

La educación al aire libre se presenta actualmente como una propuesta que incentiva a la formación valórica y afectiva. Favorece el compañerismo, el esfuerzo, la amistad y el amor y respeto por la naturaleza, a través del ejemplo directo y vivencial. Esta innovadora estrategia educativa facilita el desarrollo de diversas competencias para la formación integral de las personas.

Durante actividades de exploración y de orientación en terrenos naturales, los alumnos participantes se enfrentan a un ambiente desconocido y por tanto incierto. Esto los impulsa a romper las barreras que este medio produce, haciendo de esta relación un aprendizaje constante y sistemático que los obliga a depender y a necesitar de sí mismos y de los «otros» para dar la mejor solución posible a cada situación o “problema” que se presente. A través de esta interdependencia, los chicos aprenden el valor del compañerismo, de la solidaridad, de la consideración por el otro; consolidan su autoestima y sus capacidades de liderazgo, como también aprenden a trabajar en equipo y a respetar y proteger el medio ambiente.

Comprender los procesos claves en la exploración del mundo natural, saber jugar en y con la naturaleza y aprender las técnicas adecuadas para «no dejar rastro” en los sitios naturales visitados nos ayuda a ser seres más sensibles y conscientes.

¿Qué promovemos?

Con los pies en la Tierra

En nuestras expediciones promovemos una actitud de “pies en la tierra” donde los aventureros puedan deshacerse de las presiones que enfrentan en su cotidianidad.
La expedición funciona como un refugio de la incesante y demandante tecnología, un lugar seguro donde los chicos pueden ser chicos.

La vida es suficientemente complicada. De expedición, nos gusta mantener las cosas simples: sin celulares, sin tablets ni ipads, y sin computadoras. Los aventureros y el staff lograrán recuperar la comunicación más sana: mirándose y hablándose cara a cara, trabajando juntos y desarrollando relaciones basadas en el respeto mutuo.

Sugerimos a los chicos dejar la ropa de “marca” en casa, traerse la ropa más cómoda que tengan, no hay lugar aquí para maquillaje, ni secador de pelo, ni ropa “de día” o “de noche”.

Las expediciones en sí mismas ya están llenas de lo que necesitas: diversión, ser ustedes mismos, y apreciar el contexto de naturaleza.

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